Este blog surge como un resultado de una necesidad largamente pospuesta de hablar sobre cómo el arte ocupa lugar en mi vida, ya la vez, del deseo de que se cree un nexo con otros artistas que estén o hayan estado en mi situación. Me centraré en las artes visuales porque son mi campo, a pesar de que compartimos mucho con músicos, actores y otro tipo de artistas.
La vida de artistas está llena de mitos: bohemixs, vagabundxs, suicidas, personajes perennemente pobres e incomprendidos, etc. Generalmente el final es trágico: enfermedades mentales, alcoholismo y muerte prematura.
Si bien es innegable que existe esa categoría de artistas, la mayoría somos personas medianamente normales que intentamos sobrevivir en un mundo con códigos diferentes a aquellos que nos resultan naturales. Para eso necesitamos adaptarnos como quien aprende un lenguaje extranjero.
Atención: a partir de ahora empiezo a boicotear mi propia tesis que pretendía mostrar a lxs artistas como personas razonablemente felices.
El mundo del mercado nos resulta muchas veces extraño y arbitrario y la digitalidad presenta además ciertas dificultades a quienes disfrutamos de la realidad analógica y del trabajo manual. Son ritmos en ocasiones contrarios.
El papel del maestro y el discípulo ha prácticamente desaparecido. La comunidad artística es, con ciertas excepciones, muy cerrada y está atomizada en pequeños grupos que cuidan su parcela. La idea sería: la tarta es pequeña para tantos comensales. Cada unx se las arregla como puede.
Así es que algunos artistas se dedican a actividades paralelas para subsistir, pero con la sensación permanente de que “esa no era la idea”.
Algunxs nos decantamos por la docencia, otrxs migran al mundo de los efectos especiales, los videojuegos, el cine y la animación, hay quienes se meten en el mundo de la publicidad o el diseño, otrxs tienen un trabajo paralelo que nada tiene que ver con el arte, y hay incluso algunxs valientes que se pasan al mundo de la pastelería. Los ejemplos son numerosísimos porque si algo tienen lxs artistas es imaginación.
El problema es que generalmente en gran parte de nosotrxs existe esa frustración por lo que debió haber sido (aunque pocxs sabemos realmente qué es lo que hubiéramos querido) y la precariedad laboral.
Esto hace que muchas de estas vidas sean especialmente inestables, y no por romanticismo, insisto, sino porque no sabemos movernos en el mercado y porque las instituciones no ejecutan planos que nos tengan en cuenta.
Qué buena lista de reclamos acabo de hacer. Casi me olvidaba de comentar cómo nos gusta quejarnos.
A partir de lo expuesto, pretendo hablar del arte y su relación con el mercado, con el activismo político, el mundo online, las técnicas que utilizamos para elegir los temas, técnicas y materiales, y mucho más. Todo con bastante poca seriedad y un rigor más bien acotado, no nos engañemos.
La idea es que sea un punto de reunión para artistas y para aquellxs amantes del arte que tienen curiosidad por saber de qué se trata de verdad “la vida de artista desde adentro”. Quizás también una especie de diario de los procesos creativos y de reflexiones aleatorias, citas de libros, quién sabe...
Nota: Este texto fue escrito hace más de 9 años y ciertas cosas han cambiado: la inestabilidad propia de la vida de lxs artistas parece estar extendiéndose a casi todas las profesiones. Quizás la única diferencia en este momento sea la que plantea Rodin: “los artistas son casi los únicos hombres que realizan su trabajo por placer”.
Este blog surge como un resultado de una necesidad largamente pospuesta de hablar sobre cómo el arte ocupa lugar en mi vida, ya la vez, del deseo de que se cree un nexo con otros artistas que estén o hayan estado en mi situación. Me centraré en las artes visuales porque son mi campo, a pesar de que compartimos mucho con músicos, actores y otro tipo de artistas.
La vida de artistas está llena de mitos: bohemixs, vagabundxs, suicidas, personajes perennemente pobres e incomprendidos, etc. Generalmente el final es trágico: enfermedades mentales, alcoholismo y muerte prematura.
Si bien es innegable que existe esa categoría de artistas, la mayoría somos personas medianamente normales que intentamos sobrevivir en un mundo con códigos diferentes a aquellos que nos resultan naturales. Para eso necesitamos adaptarnos como quien aprende un lenguaje extranjero.
Atención: a partir de ahora empiezo a boicotear mi propia tesis que pretendía mostrar a lxs artistas como personas razonablemente felices.
El mundo del mercado nos resulta muchas veces extraño y arbitrario y la digitalidad presenta además ciertas dificultades a quienes disfrutamos de la realidad analógica y del trabajo manual. Son ritmos en ocasiones contrarios.
El papel del maestro y el discípulo ha prácticamente desaparecido. La comunidad artística es, con ciertas excepciones, muy cerrada y está atomizada en pequeños grupos que cuidan su parcela. La idea sería: la tarta es pequeña para tantos comensales. Cada unx se las arregla como puede.
Así es que algunos artistas se dedican a actividades paralelas para subsistir, pero con la sensación permanente de que “esa no era la idea”.
Algunxs nos decantamos por la docencia, otrxs migran al mundo de los efectos especiales, los videojuegos, el cine y la animación, hay quienes se meten en el mundo de la publicidad o el diseño, otrxs tienen un trabajo paralelo que nada tiene que ver con el arte, y hay incluso algunxs valientes que se pasan al mundo de la pastelería. Los ejemplos son numerosísimos porque si algo tienen lxs artistas es imaginación.
El problema es que generalmente en gran parte de nosotrxs existe esa frustración por lo que debió haber sido (aunque pocxs sabemos realmente qué es lo que hubiéramos querido) y la precariedad laboral.
Esto hace que muchas de estas vidas sean especialmente inestables, y no por romanticismo, insisto, sino porque no sabemos movernos en el mercado y porque las instituciones no ejecutan planos que nos tengan en cuenta.
Qué buena lista de reclamos acabo de hacer. Casi me olvidaba de comentar cómo nos gusta quejarnos.
A partir de lo expuesto, pretendo hablar del arte y su relación con el mercado, con el activismo político, el mundo online, las técnicas que utilizamos para elegir los temas, técnicas y materiales, y mucho más. Todo con bastante poca seriedad y un rigor más bien acotado, no nos engañemos.
La idea es que sea un punto de reunión para artistas y para aquellxs amantes del arte que tienen curiosidad por saber de qué se trata de verdad “la vida de artista desde adentro”. Quizás también una especie de diario de los procesos creativos y de reflexiones aleatorias, citas de libros, quién sabe...
Nota: Este texto fue escrito hace más de 9 años y ciertas cosas han cambiado: la inestabilidad propia de la vida de lxs artistas parece estar extendiéndose a casi todas las profesiones. Quizás la única diferencia en este momento sea la que plantea Rodin: “los artistas son casi los únicos hombres que realizan su trabajo por placer”.
SÍGUENOS EN INSTAGRAM
Próximos eventos
02
Feb
Modelar la presencia
Encuentro práctico en el taller donde exploramos el modelado en cerámica como gesto consciente y pausado. Una introducción al trabajo con la forma desde la escucha, el cuerpo y el tiempo.
Espacio Medusa, Barcelona
10:00 – 14:00
18
Jun
Materia, tiempo y silencio
Sesión abierta de trabajo y conversación en torno al proceso creativo. Observación del hacer, diálogo con la materia y reflexión compartida sobre la práctica escultórica.
Espacio Medusa, Barcelona
18:00 – 20:00
15
Mar
Introducción a la cerámica escultórica
Curso breve orientado a quienes desean iniciarse en la cerámica desde una aproximación sensible y artesanal, sin experiencia previa. Técnica básica, proceso y acompañamiento.